Jose Eshkenazi Smeke: El ascenso y caída de Lance Armstrong, una catástrofe del marketing deportivo.

March 25, 2022

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Jose Eshkenazi Smeke: El ascenso y caída de Lance Armstrong, una catástrofe del marketing deportivo.

Armstrong conseguiría ganar el Tour de Francia en otras seis ocasiones. El joven de Texas que había crecido pobre y sufriendo maltratos, había logrado que Nike pusiera su nombre en miles de productos”
— Jose Eshkenazi Smeke
MIAMI, FLORIDA, ESTADOS UNIDOS, March 25, 2022 /EINPresswire.com/ -- Pocos ascensos y descensos han fascinado tanto al mundo del deporte como la del ciclista estadounidense Lance Armstrong. Su historia lo ha llevado a ser considerado héroe, enfermo terminal, superviviente, milagro, tirano, hablador, mesías y fraude, todo esto al mismo tiempo. Una historia de superación en la que millones de personas decidieron creer pese a que todas las señales apuntaban a que todo era demasiado bueno para ser cierto.

Los inicios.
Lance Armstrong nació y creció en Texas, educado en una escuela militar y criado por un padre adoptivo del que también tomaría su tan conocido apellido. El propio Lance declararía años después que aquel apellido era mucho de su agrado ya que para él “sonaba bien” “Como una marca comercial” Mejor que Gunderson, su apellido biológico.

El joven lance crecería un entorno muy estricto gracias a la influencia de su padre. “Le traté como un animal, le inculqué la necesidad de ganar a cualquier precio. Le di órdenes y no abrazos, pero sin esa educación, Lance no habrá sido el campeón que fue” dijo su padre en entrevista en el ano de 2005.

El milagro.
El joven Lance cumpliría su sueño de dedicarse profesionalmente al ciclismo, pero hasta los 25 anos, Armstrong era un ciclista más del montón que, en algunas ocasiones lograba destacar dentro de competencias nacionales pero que en Europa no había logrado cosechar grandes éxitos. Todo cambiaría en la vida del ciclista cuando en el verano de 1996, una mañana comenzaría con una fuerte tos con sangre.

“Al rápidamente acudir a un hospital, un cáncer testicular del que no tenía conocimiento se encontraba en un estado muy avanzado y se había propagado por el cerebro, abdomen y pulmones” declara´Jose Eshkenazi Smeke.
Durante la época, aquel diagnostico se consideraba una sentencia de muerte ya que la medicina sólo lograba salvar a uno de cada tres pacientes que recibirán tan lamentable diagnóstico. Armstrong sería intervenido, le fue extirpado un testículo e iniciaría un agresivo tratamiento de 3 meses de quimioterapia que contra todo pronóstico logró superar. Para 1997 los médicos le informarían a Armstrong que en su cuerpo ya no quedaban células cancerígenas. La primer gran carrera de Lance ganada desde el anonimato.
Armstrong comenzó a preparar su regreso y fue en ese momento cuando su historia de superación comenzó a llamar la atención de los medios y de la opinión pública. Contrario a lo que podría parecer, a Armstrong le costaría un par de años recuperar su mejor forma. Su retorno tendrá lugar en el ano de 1998 de la mano del equipo US postal. La Vuelta a España del mismo año sería la primer gran competencia europea de Armstrong en la que sorprendentemente terminaría en cuarto puesto.

Los Siete Tours
Para 1999 Lance Armstrong conmovería al mundo con su historia de superación al conquistar su primer Tour de Francia con una increíble ventaja de siete minutos sobre el segundo clasificado, el suizo Alex Zülle.

"Dirán que es imposible, 'tiene que estar haciendo algo'… solo hay una cosa detrás de nuestro equipo, el esfuerzo", explicó Armstrong desde la meta en los Campos Elíseos de París.

Al ser cuestionado por cómo era posible estar en tan buena forma después de haber superado el cáncer, el propio Lance respondería en tono desafiante “Quizás la quimioterapia tenga cualidades para aumentar el rendimiento jeje”.

“Armstrong conseguiría ganar el Tour de Francia en otras seis ocasiones. El joven de Texas que había crecido pobre y sufriendo maltratos, había logrado que Nike pusiera su nombre en miles de productos e inclusive edificios” recuerda el director de Soccer Media Solutions, Jose Eshkenazi Smeke.

“Su fundacion Livestrong contra el cáncer, recaudaba más de 500 millones de dólares al año e inclusive los presidentes Bill Clinton y George Bush expresaban públicamente su admiración por Armstrong” relata Jose Eshkenazi Smeke.

Dichos triunfos serían muy discutidos por las supuestas alegaciones de dopaje que restaban merito al ciclista ante los ojos del público. Su rendimiento había crecido demasiado rápido y hasta antes de la enfermedad su historial en la competición se limitaba a tres abandonos.

"La única cosa que le diría a la gente que no cree en el ciclismo, a los escépticos y a los cínicos, es que lo siento por ellos, siento que no puedan soñar ni creer en los milagros". Estas serían las últimas palabras de Lance Armstrong como profesional, durante su último triunfo del Tour, el séptimo consecutivo. Poco después anunciaría su retirada definitiva de toda actividad deportiva.

La sombra del dopaje.
La sombra del dopaje estuvo presente durante toda su carrera deportiva. Tras su retirada en el ano de 2006, su compatriota y amigo Floyd Landis sería el encargado de relevar a Armstrong en la cima del ciclismo mundial. Landis sería cazado poco después de haber conseguido su primer Tour de Francia, el primero desde el retiro de Armstrong. Landis sería despojado de su título tras dar positivo en una prueba antidopaje justo después de la competencia, Landis intentaría defenderse, pero para su mala o buena fortuna, él no era Armstrong y todo el rigor de la ley caería sobre sus hombros con una suspensión de dos años y el retiro de todos sus logros deportivos. Con todo esto perdido, Landis escribiría un polémico libro; La verdadera historia de cómo gané el Tour de Francia. La tormenta estaba por desatarse para el ex ciclista texano Las acusaciones, demandas y juicios consecuentes terminarían por romper a Armstrong quien tras superar el cáncer se propuso ser el mejor ciclista de todos los tiempos sin importar los medios. Tras un fugaz regreso en el ano de 2009, quedaría ubicado en la tercera posición a sólo cinco minutos del líder y ganador del Tour Alberto Contador.

Tras su retiro definitivo en 2011, cada vez eran más grandes las acusaciones que señalaban que durante su regreso también habría consumidos sustancias prohibidas como lo demostraron los informes de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA), que reveló "el programa de dopaje más sofisticado, profesionalizado y exitoso que el deporte haya conocido en su historia", en palabras de su director Travis Tygart.

La caída y final de la leyenda.
Al poco tiempo Armstrong admitiría ante las cámaras de Oprah Winfrey que había utilizado sustancias prohibidas para mejorar su rendimiento. Armstrog admitiría que hizo uso de dichas sustancias durante todas las ediciones del Tour que participó desde 1996.

Tras la confesión de Armstrong, el informe de la USADA y otros medios como el periódico francés L'equipe han revelado minuciosos detalles de la compleja trama de dopaje que iba desde el uso de EPO, transfusiones de su propia sangre que no se encontraba contaminada, cortisona y grandes dosis de testosterona. La máquina de Armstrong era tan poderosa que sabían con hasta veinte minutos de antelación sobre cualquier control antidopaje, tiempo suficiente para adulterar y cambiar muestras.
"Según mi punto de vista, solo lo puedes decir que es trampa cuando está claro que has ganado una ventaja injusta", explicó su amigo y durante años mano derecha, Jan Ullrich, que de igual forma admitiría haberse dopado durante su toda carrera deportiva.

Quedaba claro que Armstrong había construido su imperio a base de mentiras y sustancias prohibidas en una época donde el ciclismo era un campo de cultivo para el dopaje. No era el primero en hacerlo, pero sí el primero en hacerlo como se acostumbra en su país: A lo grande y hasta sus últimas consecuencias.
En la actualidad Armstrong vive relegado y lo ha perdido casi todo. Irónicamente, lo único que le ha salvado de la bancarrota es su fundación contra el cáncer Livestrong (la de la pulsera amarilla que todos llevamos en su día). Pese a vivir de los ingresos de la fundación, esta no lleva más su nombre.

Sharon Turner
Lideres Empresariales
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Jose Eshkenazi Smeke Líder Publicista y Director de soccer Media Solutions